Tan importante como lo que se ve es lo que hay dentro de un sillón. Conocer su interior, cuando se trata de un mueble tapizado, es importante. En particular, por que de su fabricación depende el resultado posterior.
La estructura de un sofá suele ser de madera, de madera y metal o sólo de metal. Si se trata de madera, lo mejor es que sea maciza. Y es importante que las piezas estén bien ensambladas para asegurar su resistencia y duración.
La amortiguacióno suspensión de un sillón puede ser de cinchas elásticas o de muelles cosidos sobre cinchas.
Tendencias
En general, existe un amplio espectro de texturas para tapizar sofás. Desde los terciopelos a los algodones, lo importante es que puedan ser desenfundables, total o parcialmente.
Actualmente se llevan géneros de diseño sencillo en tonos que van desde los pasteles o naturales hasta los más llamativos o luminosos. A veces se establece un contraste entre unos y otros en un mismo ambiente.
Las necesidades prácticas del mundo moderno hacen que el sofá sea movible para aprovechar el espacio. Así, existen módulos convertibles: un sofá puede convertirse en cama con infinitos diseños. Se arman, con diferentes módulos, diversas opciones: una chaise longue, un reposa pies, una mesita auxiliar, todo es recomendable cuando el espacio no abunda.
Existen tejidos de última generación creados especialmente para uso de tapicería. Nacidos de las nuevas microfibras de poliamida, son sedosos, agradables al tacto y de gran resistencia. Su composición los hace poco absorbentes, por lo cual las manchas permanecen en la superficie sin penetrar en el tejido.
Mantenimiento
:: Se aconseja retirar con la aspiradora todos los restos y pelusas que se alojan en los recovecos. Los almohadones deben levantarse, sacudirse y se recomienda orearlos antes de colocarlos nuevamente en su posición.
:: Si los almohadones son desenfundables y el tejido se puede lavar a máquina hay que utilizar detergentes neutros. No se debe escurrir ni centrifugar, ni usar lavandina. Tampoco es conveniente dejarlos secar al sol.
:: Para limpiarlos in situ, el mercado ofrece variados productos: espumas secas, espumas en spray, mezclas y líquidos que se diluyen en agua y luego se aplican con esponja. Importante, probar primero el producto en una superficie pequeña y poco visible para resguardar el género.
Por Revista Living Construir
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